Saltar al contenido.

BENEFICIOS AMBIENTALES Y ECONÓMICOS DE LAS AUDITORÍAS AMBIENTALES

Dr. Ricardo Antonio Salas Alvarado

Lo más importante de cualquier instrumento de la política ambiental es su capacidad para reducir en forma significativa los impactos de las actividades humanas sobre el ambiente. En el caso de las auditorías ambientales existe una cantidad suficiente de evidencias para apreciar que su uso ha traído consigo beneficios ambientales considerables. Uno de ellos, la restauración de suelos contaminados, es relativamente fácil de destacar.

La realización de una auditoría ambiental requiere de una alta calificación técnica, en virtud de que implica la revisión de una gran variedad de procesos industriales, así como las normas aplicables a los mismos. Pesa una gran responsabilidad sobre quien la lleva a cabo, no sólo porque debe conducirse con honestidad respecto de los parámetros y las condiciones de operación que consigna en sus reportes, sino también por la posibilidad de que ocurran accidentes en las instalaciones que audita. Igual que un perito responsable de obra, el auditor puede tener responsabilidad civil e incluso penal en caso de siniestros. Cuando una empresa y la PROFEPA convienen en la realización de una auditoria, al mismo tiempo están depositando su confianza en un profesionista o un grupo de ellos. En este sentido, la auditoría ambiental es similar a los sistemas privados de certificación.

Es por eso que, desde el inicio del programa de auditorías, la Procuraduría estableció reglas estrictas para actuar como auditor ambiental. En los primeros años, se integró un directorio de empresas dedicadas a la auditoria; sin embargo, la empresa debía ser aprobada por la propia PROFEPA. Para tener aún mayor seguridad sobre la seriedad de los trabajos, se designaba una empresa supervisora, que revisaba el trabajo de la empresa auditora. Estos mecanismos, que naturalmente encarecían la realización de las auditorias, se justificaban en la medida en que se trataba de un nuevo programa, cuya solidez técnica tenía que garantizarse a toda costa.

Al tercer año de operación del programa, era evidente que no todas las empresas que inicialmente se inscribieron en el padrón tenían la misma capacidad técnica, y que era necesario modificar el sistema de reconocimiento de los auditores. Primero, si se contaba con un mecanismo de reconocimiento avalado por agrupaciones profesionales e instituciones académicas, podía prescindirse de la figura del supervisor. Segundo, el sistema tenía que acreditar personas físicas y no morales, ya que se trata de un trabajo para el que se requieren cualidades personales de carácter profesional. Tercero, tenía que crearse un mecanismo para que profesionistas que no hubiesen realizado auditorías ambientales, pero que contasen con una amplia experiencia en materia de gestión ambiental, tuviesen la oportunidad de participar en este que se ha convertido en un importante mercado de trabajo para los especialistas.

countryside-2474639_960_720.jpg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: