Dr. Abraham Escobedo Moratilla

Las vacunas son preparaciones farmacéuticas con la capacidad de proteger a un ser vivo frente al ataque de una enfermedad generalmente producida por microorganismos. En su mayoría, las vacunas son preparadas con material biológico similar al causante de la enfermedad, lo cual le permite al sistema inmune “recordar” a ése microorganismo y tener “defensas” para poderlo eliminar o inactivar si llega a atacar. La “memoria” del sistema inmune queda en las células conocidas como glóbulos blancos o linfocitos, ya que estos tienen la tarea de reconocer cualquier sustancia extraña que ingrese al organismo y mandar señales a otros linfocitos para que ataquen.

vaccination-2722937_960_720

Todo el proceso de inmunización se comenzó a estudiar desde 1718, pero fue hasta 1796 cuando el médico Edward Jenner descubrió que inyectando a una persona de viruela bovina, la persona aunque enfermaba podía recuperarse y quedaba protegida de la viruela humana. Actualmente, el proceso molecular ha sido esclarecido y la eficacia de las vacunas comprobada ante una diversidad de enfermedades de origen bacteriano y viral principalmente: poliomielitis, varicela, tétanos, difteria, sarampión y más recientemente el virus del papiloma humano (VPH).

virus-1812092_960_720

No obstante, durante las últimas dos décadas ha incrementado (en Estados Unidos principalmente) el número de personas que se oponen a la vacunación, creando el movimiento anti-vaxxer (anti-vacunación). Estas personas consideran que la vacunación es una estrategia de negocio de las grandes empresas farmacéuticas que comercializan estos productos y que no es necesaria; incluso consideran que las vacunas pueden llegar a producir enfermedades como el autismo, por lo que no permiten que a sus hijos se les vacune.

meltdown-1312488_960_720.jpg

A estos movimientos anti-vaxxer se les ha atribuido como la causa principal del nuevo brote de enfermedades virales que ya se tenían controladas desde hace tiempo e incuso erradicadas. Por ejemplo, en 2015 se generó un brote de sarampión en Disneylandia (California, Estados Unidos) y se confirmó que la mayoría de los pacientes contagiados, eran niños cuyos padres pertenecen al movimiento anti-vaxxer, produciendo con ello un contagio de más de 100 casos.

Desafortunadamente, aunque falsos, los argumentos de estos movimientos han atraído cada vez más a una mayor cantidad de personas y se prevé que crezcan cada vez más, sin embargo, se debe tener en cuenta que las vacunas han producido un cambio revolucionario y que no hay evidencia hasta el momento de que produzcan desórdenes mentales o de que las empresas farmacéuticas y el gobierno generen virus para seguirlas vendiendo. De hecho, la mayoría de estos virus y bacterias están en el ambiente, animales y plantas con las que convivimos a diario, y es necesario para seguir controlando las epidemias que los esquemas de vacunación sigan como se lo han hecho durante más de un siglo.

Finalmente, es notable que en el caso de México, los excelentes esquemas de vacunación y la ausencia de movimientos anti-vacunación, han prevenido la generación de brotes importantes durante décadas, por lo que es ampliamente recomendable que tú y tu familia acudan a recibir las vacunas que se les indiquen. Si requieres más información te invito a consultar las siguientes fuentes:

  • Medline Plus. Vacunas para el tétanos, difteria y tos ferina. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/tetanusdiphtheriaandpertussisvaccines.html (Consultado el 21 de septiembre de 2017).
  • Tafuri S, Gallone MS, Cappelli MG, Martinelli D, Prato R, Germinario C. Addressing the anti-vaccination movement and the role of HCWs. Vaccine. 2014 Aug 27;32(38):4860-5. doi: 10.1016/j.vaccine.2013.11.006. Epub 2013 Nov 18.

 

 

 

Anuncios