Colaboradores

Madres profesionistas, ¿reto o elección?

Por: Alessia Dávila

En esta época que nos ha tocado vivir, para la gran mayoría de las mujeres profesionistas, llega el tiempo en el que hay que decidir si tener hijos o no; y esta determinación en cuantiosas ocasiones representa un verdadero reto o una elección definitiva, que en ocasiones lleva implícita la renuncia a la profesión que se ejerce.

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Debido a lo anterior, muchas mujeres profesionistas han tomado la decisión de no tener hijos, y creo que el hecho de convertirse en madre o no es una decisión muy personal; pero en este espacio quisiera darle un poco de valor a la maternidad y sobre todo reflexionarlo en el sector de las mujeres que han estudiado una carrera profesional y que por supuesto ejercen o han ejercido su profesión.

Ser madre en México es una condición un tanto complicada, no es una tarea fácil por varios factores, solo basta mirar nuestras estructuras sociales y nuestra cultura para darse cuenta de ello, por lo tanto, cuando una mujer se incorpora al campo laboral debe considerar los siguientes retos, que de una u otra manera podrían influir a la hora de tomar la decisión de si tener hijos o no.

En primer lugar, estamos viviendo una época donde las mujeres tienen más oportunidades y libertades para estudiar y prepararse, en México de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el ciclo escolar de 2015-2016, el 49.3% de los alumnos inscritos que cursan estudios en el nivel de enseñanza superior, el cual contempla licenciatura y posgrado son mujeres.

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El hecho de tener esta oportunidad en el ámbito educativo y poder prepararse durante 5 años o más para obtener una licenciatura o posgrado; hace que de una u otra manera se postergue la maternidad; puesto que los objetivos y las metas personales cambian, dejando en muchas ocasiones fuera el convertirse en madre o simplemente postergarlo para “cuando se haya vivido más”.

Aunado a lo anterior cuando las mujeres logran concluir su licenciatura tienen el deseo de trabajar y de ejercer aplicando los conocimientos adquiridos en tantos años de estudio y no de como coloquialmente se suele decir: “echarse la soga al cuello” y por ende adquirir otras responsabilidades que de una u otra manera “van a complicar” su vida laboral.

Por otra parte, en México, el sistema laboral y la cultura empresarial  no ayudan mucho en estas cuestiones de la maternidad; pues “muchas organizaciones”;  porque vamos esto es una realidad, aunque no todas cabe reconocer, descalifican a las trabajadoras que tienen hijos, pues de una u otra manera piensan que serán “menos productivas” al estar siempre al pendiente o preocupadas por sus hijos, asumen de manera anticipada que serán las trabajadoras que pedirán más permisos y que son las que llegarán tarde, una razón más para tomar en cuenta cuando se desea ser madre y trabajar es enfrentarse a las “barreras” a la hora de contratar madres profesionistas.

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Ahora; si revisamos los horarios de trabajo nos encontramos con lo siguiente: según la Ley Federal del Trabajo en el artículo 61 claramente establece que la jornada de trabajo será de ocho horas (la jornada diurna); y que ésta podrá prolongarse “por circunstancias extraordinarias” sin exceder “nunca” de tres horas diarias ni de tres veces en una semana, así que preguntémonos, en México, ¿respetan los patrones esta sencilla disposición?

En muchas ocasiones las trabajadoras deben quedarse a un horario extendido de trabajo sin el pago correspondiente de sus horas extras, simplemente porque “el trabajo tiene que salir”, a sabiendas de que, si no lo hacen, esta situación puede afectar el clima laboral llegando incluso a tener presiones por parte de las empresas que desde el momento de contratación solicitan “mayor disposición”, “disposición de tiempo completo” o “sin problemas de horario”, alegando que si no cumples con este perfil simplemente  puedes marcharte y otra persona puede ocupar tu lugar.

Pero volviendo a nuestro tema, que en materia laboral hay mucha tela de donde cortar y lo anterior, sólo es un ejemplo de las complicaciones a las que se enfrentan las madres trabajadoras; cuando se accede a un puesto de trabajo, se presenta otro dilema: ¿quién cuidará a los hijos?… suponiendo que mamá y papá trabajen quedará la opción de llevar a los niños a una guardería otro servicio al que tenemos derecho cuando estamos afiliados a algún sistema de seguridad social; pero para las mamás siempre quedará la duda de si sus hijos están bien atendidos, si los cuidaran bien, y también se debe tener en mente que las guarderías en muchas ocasiones no cubren todo el horario de dichas jornadas laborales y mucho menos “el horario extendido”; en estos casos la legislación no se adapta a la realidad ni a las necesidades de las mujeres trabajadoras.

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En el mismo tenor, la LFT dispone en el numeral 170 el derecho a disfrutar de un descanso de seis semanas anteriores y seis posteriores al parto; un tiempo para gozar y disfrutar al bebé, tiempo que a veces no es suficiente para gozar a plenitud este importante acontecimiento, pues volverse a reincorporar al trabajo incluirá un cambio en las emociones pero sobre todo un giro de 180° en la organización de la forma de vida; en este aspecto es significativo mencionar que México no forma parte del 53% de las naciones que respetan el mínimo de semanas de incapacidad que se establece en 14 semanas de acuerdo con la OIT (Organización Internacional del Trabajo), además de que sólo el 32% de las mujeres trabajadoras cuentan con protección social durante la maternidad.

En el caso de la lactancia (considerando el periodo de lactancia de seis meses); la LFT obliga a gozar de dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno para alimentar a sus hijos en un “lugar adecuado e higiénico” que designe la empresa, o bien, cuando esto no sea posible previo acuerdo con el patrón se reducirá en una hora su jornada de trabajo durante el periodo de lactancia (6 meses), entonces cabe preguntarse ¿Cómo hacemos para gozar de este derecho?,  ¿acaso todos los centros de trabajo cuentan con salas exclusivas de lactancia para dar de amamantar a un bebé?

Resumiendo lo anterior; las madres trabajadoras cuentan con algunos derechos tutelados a la hora de hablar del tema de tener hijos; pero aun así creo que hay varios factores que influyen para darle un no a la maternidad, incluidos la economía por la cual pasa nuestra nación, el uso del tiempo, la cultura, etc. Y aunque a veces, las mujeres profesionistas tengan el deseo de ser madres, implícitamente piensan en estas realidades u obstáculos, que lamentablemente hemos construido, encontrándose ante una verdadera encrucijada, pues en su caso los hijos también requerirán de toda su atención, paciencia y amor.

Las madres profesionistas necesitan el apoyo de su familia para seguir desenvolviéndose en el ámbito profesional, necesitamos como sociedad no ser tan rígidos en los roles tradicionales de hombre y mujer, por su parte, la familia, núcleo base de la sociedad debe ser un complemento para salir a flote; y tomar decisiones en conjunto será la clave para que éstas favorezcan la calidad de vida de todos sus integrantes.

Si bien creo, México podrá estar a la vanguardia en este tema si contáramos con mejores ofertas en el ámbito laboral, trabajos de medio tiempo o jornadas reducidas de trabajo que permitieran a las madres profesionistas por una parte organizarse para atender a los hijos, y por otro lado tener la oportunidad de seguir desarrollándose y contribuir con la aplicación de sus conocimientos al desarrollo de mejores condiciones en nuestra sociedad.

Debemos contar con mejores servicios de guarderías públicas, que cuenten con buenos espacios para que los bebés se sientan cómodos y sobre todo con personal capacitado, de igual manera;  la empresas deben cambiar su visión hacia las madres trabajadoras, otorgar mejores prestaciones, respetar los horarios de trabajo, imaginemos empresas con su propia guardería eso sería un plus excelente que influye directamente en la productividad de las madres trabajadoras, pero requerimos un cambio de visión para romper paradigmas, necesitamos que los empresarios no solo se preocupen por “obtener ganancias” y que se ocupen en fomentar acciones que mejoren directamente las condiciones de vida de sus trabajadores, en este caso especial de las madres profesionistas trabajadoras.

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La maternidad es un don que puede usarse o no, pero definitivamente no debería estar condicionado al desempeño profesional, pues no ser madre no te hará desenvolverte mejor en el trabajo, así como serlo tampoco debería impedirte desarrollarte profesionalmente. La maternidad no debería ser excluyente y las mujeres no se tendrían que ver forzadas emocionalmente a elegir entre una cosa u otra de manera tan drástica, es por eso que requerimos y exigimos de mejores políticas públicas en este tema; y que se cumpla la Ley Federal del Trabajo en este aspecto, sólo así podremos revalorizar y no condicionar el verdadero valor de la maternidad.

Te invito a que sigas las redes sociales de Nación MX, y en mi twitter personal, donde puedes dejarnos tus opiniones y comentarios.   @davila_a

 

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