Por: Vera Delgadillo Vélez

¿Qué tal han comenzado el 2018 mis estimados lectores? Seguramente el inicio de este año se parece a muchos otros inicios de año que han vivido a lo largo de su vida, ¿No? Es en esta época donde se puede observar con mayor intensidad que en el resto del año una serie de “modificaciones” en la rutina y conducta de las personas, prometiendo a sí mismos el cambio que no han podido lograr.

Desafortunadamente, esto sólo suele durar de uno a dos meses en la mayoría de los casos, siendo sólo unos pocos los que logran el verdadero cambio o transformación en sus estilos de vida. ¿Qué es lo que marca la diferencia entre unos y otros? La respuesta es muy sencilla: Hábitos. La RAE define hábito como “Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”.

Cuando se comienza sólo desde las ideas y se hacen planes aleatorios sin una intención específica, la meta ni siquiera existe, por lo que esos “maravillosos” propósitos de año nuevo jamás se llevarán a cabo. De ahí la importancia de diseñar y trabajar en la formación de un hábito, sólo de esa manera podrás lograr verdaderamente lo que te propongas.

Un hábito no se construye de la noche a la mañana y, ciertos factores como motivación, disciplina y claridad son elementos claves en su formación. A continuación veremos cómo trabajar en la formación de tus nuevos hábitos.

  1. Establecimiento de metas. Trabaja desde lo pequeño.

Querer cambiar o modificar en poco tiempo lo que has hecho desde siempre, es complicado. Así que lo ideal es empezar desde lo pequeño, para continuar avanzando a cosas más grandes y significativas. El psicólogo J.D. Foog, creador del programa Hábitos diminutos, menciona que si se comienza desde actos pequeños, el cerebro comenzará a trabajar de manera más disciplinada y ordenada.

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  • Identifica cuáles son los hábitos negativos que tienes y determina por qué quieres deshacerte de ellos o transformarlos a positivos (Fumar-dejar de fumar, comer comida chatarra-comer comida saludable, tener vida sedentaria-hacer ejercicio).
  • Elabora una lista de cosas que quieres comenzar a realizar y que te favorezcan y beneficien (comenzar a leer, desarrollar un hobbie, aprender algo nuevo, vivir experiencias diferentes a las habituales).
  • Crear metas a corto, mediano y largo plazo.

 

  1. ¡A trazar un plan! Bye, bye excusas.

Como les mencioné, no todo se puede quedar en ideas y palabras. Para lograr algo hay que saber qué se va a hacer y cómo se va a hacer para alcanzarlo. Esto se refiere a trazar un plan simple de acción para identificar qué acciones son las que te conducen a ejecutar tu meta.

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  • Hacer ejercicio à Ir al parque a caminar, inscribirme en un gimnasio, establecer una hora para realizarlo, adquirir la ropa y equipo adecuados.
  • Comer sano à Hacer compras de alimentos durante el fin de semana para comenzar desde el primer día de la semana, aprender recetas saludables, asistir al nutriólogo.
  • Comenzar a leer à Comprar un libro, leer mínimo 15 minutos al día, alejar distracciones mientras realizo la actividad.

  1. Necesitas ver en qué estás trabajando.

No basta sólo con determinar metas y trazar un plan, también necesitas recordatorios constantes de ello. ¡Así que pon manos a la obra!

  • Compra un pizarrón pequeño, un corcho o determina un espacio para colocar letreros, imágenes, frases y mensajes que te recuerden qué es lo que quieres lograr.
  • Coloca papeles auto adheribles en tu automóvil, en tu cartera, en el espejo del baño, en tu oficina o en cualquier sitio que frecuentes, así tus metas estarán presentes en tu mente y en tu día a día.

  1. Convierte tu hábito en increíble.

Evita ver el hábito o acción que estás desarrollando como una carga o como algo molesto. Cuando realices la actividad en cuestión, pon tu música favorita, usa los colores que más te gusten, recuérdate a ti mismo por qué lo estás haciendo, busca lugares agradables para realizarlo, encuentra los temas que más te gustan e intenta resignificar los beneficios que obtendrás al lograrlo.

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  1. Lo que no se mide no se puede mejora.

Así como en los ámbitos profesionales existen marcadores e indicadores para medir el desempeño y la mejora, también es recomendable hacerlo en la vida personal.

  • Elabora tablas en las que puedas poner marcas cada vez que cumples con lo que estableciste, de esa manera podrás llevar un registro visual de tus actividades.
  • Realiza listas en las que pongas checkmark a las actividades que has cumplido.
  • También puedes elaborar gráficas cada cierto tiempo para que la visualización de metas y cumplimientos sea aún más notorio para ti.
  • Otra opción es llevar un diario, en el que escribas lo que has logrado y cómo te sientes haciéndolo. También puedes incluir los sacrificios qe has hecho o el cuánto has tenido que esforzarte para lograrlo.

  1. ¡A celebrar!

La motivación es el factor más importante para seguir avanzando, así que también diseña o establece el cómo puedes premiarte para celebrar tus logros y alcances. Es recomendable que estos premios o auto-incentivos también vayan encaminados a la generación de tu bienestar.

¡Así que no te detengas y ten muy claro que es lo que quieres lograr! Recuerda que las ideas son fáciles, y ponerlas en práctica puede llegar a ser complicado, pero JAMÁS IMPOSIBLE.

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