El doctor Pablo Dávila Harris, Investigador Titular A y Jefe de la División de Geociencias Aplicadas del IPICYT, dio a conocer que dentro del Cinturón Volcánico Transmexicano existen alrededor de 30 volcanes activos, entre los cuales no solamente están los ya muy conocidos Popocatépetl, Volcán de Colima y Citlaltépetl o Pico de Orizaba, sino varios más dentro de esta franja volcánica, que va desde las costas del Oceáno Pacífico hasta el Golfo de México en el Estado de Veracruz.

Destacó que existe cierta percepción respecto al tema de vulcanismo, por ejemplo la diferencia entre un volcán activo o inactivo, “volcán activo es todo aquel que haya tenido alguna actividad registrada en los últimos 10 mil años”, por lo cual este es un concepto aún difícil de definir en volcanes que no han sido estudiados a fondo”, agregó el doctor en Geología del IPICYT.

El doctor Dávila Harris, uno de los dos vulcanólogos que existen en San Luis Potosí, destacó que el país se ha destacado por llevar a cabo monitoreo de algunos volcanes desde la década de los ochentas, sobretodo posterior a la erupción de “El Chichonal”, aunque es necesario incrementarlo y promover aún más la investigación vulcanológica en diversos sentidos, a fin de generar conocimiento que lleve a estar más preparados ante los peligros volcánicos .

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“No debemos esperar a que sucedan tragedias como han pasado en algunas partes del mundo para financiar proyectos de investigación en un país como México que tiene un alto porcentaje de volcanes activos en su territorio”, subraya Dávila Harris.

Agrega que los volcanes más vigilados de México son el Volcán de Colima y el Popocatépetl; sin embargo habría que estar seguros de conocer las “historias evolutivas de muchos más”, para identificar como se pudieran comportar en un futuro, ya que este es el camino ideal para la investigación del vulcanismo.

“En el caso reciente del Volcán Fuego en Guatemala, “la instrumentación que se tenía de monitoreo era muy limitada, se conocían los riesgos por su historia geológica explosiva, pero no hubo suficiente comunicación de los peligros y riesgos volcánicos por una probable actividad”, destaca el Investigador de Geociencias Aplicadas del IPICYT.

Por último, destacó que en el caso del Volcán de Colima, al que determina como el “más activo” de México; se le ha investigado ampliamente, y en la actualidad se reconoce un proceso de formación de un domo sumital y la destrucción del mismo, lo cual se ha mantenido en esta actividad durante algunos miles de años, y muy probablemente continuará así por un largo periodo.

“Es importante destacar que a pesar de que la sociedad actual perciba que la actividad volcánica global ha incrementado, no es así, sino que hoy en día, con acceso a la información, podemos conocer casi en tiempo real los eventos volcánicos alrededor del mundo”, finaliza.

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