Estrategias metodológicas para la inclusión educativa.

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Autor: Bety Vargas

El tema de inclusión en las Instituciones educativas es de lo que se habla todos los días, pero, ¿en realidad existe inclusión para todos los alumnos en general? O simplemente nos limitamos a aceptar a los alumnos con alguna necesidad educativa especial (NEE) o discapacidad, porque así lo marca el modelo educativo, el cual considera que es uno de sus objetivos o porque me toco la “suerte” de tener un alumno con estas características durante el presente ciclo escolar.

En el presente siglo XXI, existen cambios dentro de las Instituciones en cuanto a que los docentes deben trabajar dentro de aulas inclusivas, siendo ellos y los educandos los autores principales tanto de una inclusión social como educativa, porque son lo que logran que se lleve a cabo dicho proceso, lo cual implica un gran compromiso a todos los docentes, debe conocer cuál es la diversidad que existe en sus alumnos, en cuanto a sus formas, estilos y tiempos de aprendizaje, sin olvidar a los que se encuentran en desventaja ya sea por alguna NEE, discapacidad, problemas de aprendizaje y de conducta.

Por tal motivo se pretenden  generar nuevas estructuras rompiendo barreras y estigmas sociales, sensibilizando a los que rodean al alumno que son: padres, docentes y sociedad, involucrándose para que comprendan la diversidad como un elemento inherente al ser humano la cual es responsabilidad de todos;  es por ello que la inclusión educativa además de ser un tema de gran importancia se ha convertido en la prioridad del sistema educativo actual.

El concepto de inclusión abarca aún más, no se trata ya solamente de estar ahí, en el aula, sino de aprovechar todos los servicios y beneficios de la formación educativa. De esta manera la persona ya está integrada e incluida, el docente por tal motivo, debe de proveer de las estrategias adecuadas para trabajar con la diversidad de sus educandos, todo ello para lograr el aprendizaje significativo, lo que les servirá para enfrentarse a cualquier sociedad y contexto en el que se presente.

Una escuela inclusiva ofrece a todos sus alumnos las mismas oportunidades educativas, dentro de la equidad y género, aunado a ello, aporta estrategias metodológicas  necesarias para su progreso académico y personal, por eso no puede reducirse a una simple cuestión curricular, organizativa o metodológica; la inclusión es más que todo eso, es una manera distinta de entender la educación y, si se quiere, la vida misma y la sociedad; se trata más bien de una filosofía, de valores que se deben de reforzar desde el hogar, para hacer unos hijos que acepten las diferencias de sus compañeros de clase.

Mancebo  (2010) aborda el concepto de inclusión educativa, concepto al que se le atribuyen diferentes significados según los distintos contextos geográficos. En Europa se lo asocia fundamentalmente con la educación para inmigrantes, adultos y discapacitados, mientras que en México se lo relaciona con la educación en contextos de vulnerabilidad social.

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Algunas estrategias metodológicas para trabajar la inclusión:

  • Metodologías activas que promuevan fomentar el trabajo colaborativo
  • Trabajar en binas utilizando el andamiaje
  • Promover el pensamiento crítico
  • Incluir a padres de familia en las actividades de sus hijos

Cuando uno decide esta hermosa profesión de la docencia, debe de estar preparado mentalmente y capacitado para desarrollar habilidades cognitivas por medio de estrategias metodológicas, para realizar lo que más le apasiona que es instruir de aprendizajes a sus alumnos; no excluyamos por el hecho de no ser como nosotros deseamos que sean o se comporten, unidos todos, padres, docentes, compañeros, unidos debemos de brindarles amor para hacerles un mundo más feliz. Muchas felicidades a todos los docentes que comparten sus conocimientos con amor y paciencia.

Mancebo, Ma. E. (2010). La inclusión educativa: un paradigma en construcción. Rosario Argentina.

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