Prueba de monofilamento previene el desarrollo de pie diabético.

Ciudad de México.- Los casos de diabetes que superan una duración de 10 años a partir de que fueron diagnosticados, tienen alta probabilidad de generar pie diabético en los pacientes; por lo que existen diversas pruebas para detectarlo y prevenirlo, una de ellas es la prueba de monofilamento, explicó el Dr. Sergio Zúñiga, médico académico de la Universidad del Valle de México Campus San Rafael.

Esta prueba consiste en determinar 4 puntos plantares, es decir, en los pies del paciente y hacer presión con el monofilamento, que es una especie de pluma con una punta. Se ejerce una presión graduada en la planta del pie y se considera la prueba positiva cuando al menos hay un punto insensible.

“Puede ser en cualquiera de los dedos del pie o incluso en la base de los dedos alrededor del arco plantar, también en el talón y, si hay al menos un punto insensible, se considera que el paciente ya tiene alteración periférica y que esta es de mal pronóstico para desarrollar pie diabético”, comentó el docente de UVM.

La prueba de monofilamento es económica, se hace en el consultorio cuando el paciente acude a consulta. El tratamiento que se brinde al enfermo, debe ser basado en evidencia que considere el control metabólico y sobre todo el cuidado de la piel, es necesario evitar que progresen las lesiones, tanto vasculares como neurológicas o de los nervios.

Sin embargo, si hay un paciente con una sensibilidad conservada en el estudio de monofilamento, es decir, que no tiene alteraciones de la sensibilidad, se considera que debe someterse a revisión cada año; si el paciente tiene un punto alterado en el pie, el estudio debe repetirse de 3 a 6 meses y si, además, el paciente presenta puntos alterados de sensibilidad, deformación en la piel o incluso úlceras, se aconseja que se haga la prueba de monofilamento una vez por mes.

El Doctor Zúñiga recordó que las principales causas de mortalidad en México son las enfermedades cardiovasculares con un 20 por ciento, seguida por la diabetes mellitus con un 15.24 por ciento. “Es decir, la segunda causa de mortalidad en México en población de 20 a 79 años de edad, es diabetes, eso habla de la importancia de esta enfermedad, no solamente por la frecuencia de casos, sino por los costos económicos que representa para las instituciones y para el paciente, además de las complicaciones que pueden presentarse”.

De acuerdo con el informe bianual “Healt at a Glance 2017”, así como del informe del ENSANUT de 2016 de medio camino (Encuesta Nacional de Nutrición), plantean un porcentaje de pacientes diabéticos en México entre un 15 a un 18 por ciento, es decir, es una alta prevalencia de esta enfermedad en México y lo más avasallante de esto, es que se estima que son poco más de 100 mil personas en el país que sufren una amputación derivada del llamado pie diabético.

El pie diabético es una complicación metabólica, consecuencia de un descontrol en la glucosa en el paciente que vive con diabetes, aunque la glucosa por sí sola no causa el daño, hay diversas complicaciones metabólicas que ocasionan la enfermedad vascular que altera el nervio.

El médico docente de UVM Campus San Rafael señaló que hoy se sabe que cuando una hemoglobina glucosilada es elevada se asocia de manera directa con el riesgo de que desarrolle pie diabético; “la idea es tener un mejor control de nuestro paciente, si este vive o tiene enfermedades paralelas como una retinopatía diabética, nefropatía diabética, por ejemplo, también se asocian a pie diabético”, indicó.

El doctor Zúñiga añadió que existen elementos para también asociar el tabaquismo con la prevalencia de esta complicación.

Según explicó el Doctor Zúñiga, el tratamiento principal del paciente con diabetes es la educación, el paciente tiene que aprender a comer, tomar sus medicamentos, cambiar su estilo de vida.

“Es necesario hacer hincapié en que la prueba de monofilamento es muy práctica porque se puede hacer en el consultorio y se ha demostrado que ofrece información precisa para elaborar un pronóstico”, concluyó el Dr. Sergio Zúñiga.

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