INVERSIÓN EN EDUCACIÓN COMO CRECER Y DONDE CRECER

Lic. Y M.C.I. Rafael Munguía Garduño

Especialista en impuestos y comercio internacional
Catedrático, conferencista, asesor y promotor cultural.

El desarrollo económico de una nación, no es un asunto fácil de resolver, para lograr un crecimiento sostenible es necesario tomar en cuenta los efectos simultáneos de las fuerzas económicas, sociales, religiosas y políticas. Tanto los gobiernos neopopulistas como los gobiernos neoliberales han frenado el desarrollo de la nación, seguir por ese camino solo ha generado desigualdad, disgusto popular y pobreza.

Es necesario impulsar una alternativa progresista, donde los ciudadanos mediante un esfuerzo organizado y participativo, construyan alianzas estratégicas con empresarios innovadores que promuevan una nueva etapa de liberalismo social, la distribución de la riqueza debe ser justa, vinculando y fortaleciendo a los distintos participantes. La desigualdad económica, también tiene que ver con el control de los activos productivos. La educación es el principal mecanismo para cerrar la brecha de desigualdad y fortalecer la redistribución de la riqueza.

En el liberalismo social, los ciudadanos organizados con su sentido transformador toman en sus manos responsabilidades del orden público y se involucran en la vida ciudadana mediante el diálogo y el debate, al mismo tiempo que promuevan la organización relacional. Los ciudadanos establecen vínculos de solidaridad como parte de un colectivo cohesionado, por ideales, proyectos y objetivos en común. Esto no significa olvidarse del papel del gobierno, pues este tiene que establecer las condiciones para garantizar la seguridad pública y jurídica de sus ciudadanos.

Para crecer, se requiere de un enfoque estratégico, integral, completo y riguroso, en donde se diseñen soluciones a futuro sostenibles en el largo plazo e involucren a todos, tomando en consideración el contexto internacional y las fuerzas económicas que de ellas derivan. Pensar estratégicamente nos permite comprender las fuerzas en conflicto, evaluar posiciones, identificar donde se genera riqueza y como distribuirla; así como, identificar los sectores en donde hay que invertir y en que regiones del país necesitamos poner mayor atención. Lo que se busca es que las inversiones tengan una rentabilidad social y económica.

Las distintas posiciones ideológicas y políticas, no permiten que logremos un consenso general para alcanzar una educación de calidad, lo cual pone en riesgo a su soberanía; A pesar de este escenario adverso, el liberalismo social, se presenta como una oportunidad para promover la participación ciudadana, donde la cohesión social es indispensable, ya que requiere que los empresarios, gobierno y ciudadanos se involucren en un sentido de corresponsabilidad.

Invertir en Educación tiene un impacto directo en el crecimiento económico, aumenta la productividad del capital humano, incrementa las capacidades de innovación y facilita la adopción de nuevas tecnologías. Una educación de calidad permite que los trabajadores puedan mantener su capacidad para generar ingresos durante su vida.

En la última década el avance tecnológico se ha desarrollado de manera sorprendente, especialmente en la robótica, facilitando algunos de los trabajos, automatizando procesos, digitalizando fábricas, haciendo uso intensivo del internet y mejorando procesos de comunicación productiva a distancia. Las innovaciones tecnológicas han sido orientadas a dos segmentos, a la industria y a los servicios de salud.

En la sociedad del conocimiento, Las nuevas tecnologías juegan un papel importante, ya que nos permiten interconectarnos a tiempo real con las personas, acontecimientos y sucesos de otros países, existe una mayor libertad de movimiento de cosas, personas, dinero, pensamientos y sobre todo de información, nuevos conceptos cobran relevancia como la Industria 4.0, el internet de las cosas, Big data y realidad virtual.

La educación científica y tecnológica, es un elemento clave para el desarrollo económico, así como también para enfrentar la pobreza y desigualdad económica; es imprescindible que desde las instituciones educativas públicas se cuenten con laboratorios científicos y tecnológicos, se trata de adquirir conocimiento a través de la experiencia, donde los estudiantes cuenten con equipos y programas especializados en robótica y mecatrónica. Está demostrado que existe una relación positiva entre la generación y explotación del conocimiento y el desarrollo económico de los países.

 

 

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