El estrés y falta de bienestar, directamente vinculadas con enfermedades gastrointestinales

  • Niveles intensos o agudos de estrés, provocan un efecto perjudicial en el organismo, estudio de egresada UVM.

El estudio Estrés y bienestar relacionados con el desarrollo de enfermedades gastrointestinales y respiratorias agudas, realizado por la Doctora Claudia Giselle Caamaño González, egresada de la Universidad del Valle de México Campus Querétaro, indicó que las enfermedades gastrointestinales están relacionadas con los niveles de estrés.

Con el propósito de determinar si hay una correlación entre estos factores (estrés y grado de bienestar) y enfermedades gastrointestinales y respiratorias, la doctora Caamaño realizó un estudio con los habitantes de la pequeña comunidad de La Solana en Querétaro, luego de haber hecho ahí su servicio social y haber constatado de manera directa cuáles son los padecimientos más comunes.

Con la participación de estudiantes de la carrera de Medicina de la UVM que se encontraban cursando la materia de salud pública, se llevó a cabo un estudio de campo transversal de tipo correlacional, en una muestra poblacional de 15 a 84 años. Fueron entrevistados 161 habitantes de la comunidad, quienes de manera voluntaria accedieron a participar en el proyecto de investigación. La toma de datos se realizó, mediante la aplicación de un Instrumento de estrés y un Instrumento de bienestar (Palacios, 2011). Posteriormente, se procedió al análisis de datos mediante el uso de estadística descriptiva, medidas de tendencia central, t de Student y Roh de Spearman.

Los resultados, como se menciona líneas arriba, indican que existe una relación bien definida del estrés y el bienestar con las enfermedades gastrointestinales. No así, con las enfermedades respiratorias como buscaba determinar esta investigación.

Indicó que el estrés, considerado como un problema de salud pública, es el conjunto de reacciones fisiológicas y psicológicas del comportamiento humano para mantener un estado de equilibrio y poder responder de manera correcta a las demandas de la vida diaria.

“Ante un estímulo o situación estresante, que puede ser amenazante para la supervivencia del organismo, se liberan una serie de cambios fisiológicos que provocan diversas alteraciones que desencadenan múltiples efectos negativos en la salud de los individuos, llevando a la aparición de diversas patologías”, manifestó.

El estudio logró concluir también que las enfermedades respiratorias afectan el bienestar de las personas, al ser más incapacitantes por sus síntomas (fiebre, escurrimiento nasal, tos, malestar en general) en comparación con las enfermedades gastrointestinales, de acuerdo con los resultados obtenidos en el segmento de la población estudiada. A su vez, se observó que el estrés no influye para el desarrollo de enfermedades respiratorias.

Actualmente, agregó la doctora Caamaño, vivimos en un siglo sumamente acelerado y revolucionado, un siglo de oportunidades, cambios, innovaciones, avances y efectos trascendentales en la historia del ser humano, sin embargo, este desarrollo trae consigo nuevas exigencias, obstáculos y retos, por lo tanto debemos ser personas que nos adecuemos a cualquier medio que se nos interponga y tengamos que reaccionar de manera rápida y eficaz, por lo que todo esto nos ha llevado a un aumento en los niveles de estrés”, comentó.

La Dra. Caamaño señaló que es necesario implementar de manera multidisciplinaria (médicos, psicólogos y fisioterapeutas) una serie de estrategias y técnicas que ayuden a las personas a manejar su estrés para posteriormente mejorar su salud.

“Existen técnicas tan sencillas como el control de la respiración hasta el mindfulness, que es una de las más usadas hoy en día para hacer frente al estrés, que consiste en aprender a ser conscientes de cómo nos manejamos, tanto en el aspecto físico como emocional y cómo respondemos o reaccionamos ante cada situación de la vida, por lo que esto es de gran utilidad para poner a disposición respuestas más adaptativas para las personas y así enseñarlas a manejar las distintas situaciones estresantes por las que atraviesan a lo largo de su vida”, dijo.

A manera de conclusión, el estudio determinó que a pesar de que La Solana es una comunidad pequeña, se encontraron niveles altos de estrés y falta de bienestar. El estrés puede llegar a provocar efectos devastadores en el organismo, pero al mismo tiempo es adaptativo para una persona.

“Es de suma importancia que los individuos cuenten con diversas técnicas de afrontamiento suficientes y de calidad ante situaciones de estrés, es ahí donde comienza nuestro papel como personal de la salud para intentar disminuir de manera considerable el impacto del estrés en la salud, tanto física como psicológica del individuo, de lo contrario y ante el mal uso de estrategias, la calidad de vida y salud de las personas se deteriora de manera considerable”, concluyó.

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