RENUÉVATE

Rita Lemus Grande

¿Has leído alguna historia últimamente? ¿Has visto una película que creas que vale la pena? (incluso si es de dibujos animados) Pues bien, no podrás negar que el personaje que vemos al principio de la narrativa es completamente diferente a lo que ha llegado a ser en el final ¿Y cómo le hizo? Pasó a través de experiencias que lo obligaron a madurar, a cambiar algunas de sus ideas; conoció amigos y enemigos que influyeron en su personalidad, superó pruebas y así se convirtió en alguien distinto. Pues hay una noticia: eso mismo pasa con nosotros.

          En el libro griego de Homero “La Odisea” se habla del héroe Ulises (u Odiseo). El gran deseo de este personaje es regresar a su hogar, es rey de Ítaca, después de ganar la guerra de Troya y de que fuera a él a quien se le ocurriera el truco del caballo. El libro narra las aventuras acontecidas a lo largo de veinte años durante los cuales él no quita el dedo del renglón hasta que consigue su objetivo. Se le opusieron obstáculos de este mundo y de otros (se enfrenta a cíclopes, sirenas y a los encantos de la hechicera Circe, entre otras muchas cosas). Como fuera, Ulises nunca perdió las esperanzas… a pesar de que dos décadas es demasiado tiempo. Siempre se vio a sí mismo de regreso con su amada Penélope (que lo esperó fielmente) y en su tierra; pues creía que los peligros y el cansancio valían la pena a cambio de su sueño.

          Como Ulises es necesario encontrar alguna motivación para luchar o viviremos una vida siempre igual; tal vez con menos peligros, pero sin milagros ni sorpresas tampoco. Él se fue de su casa como un rey menor y regresó mucho tiempo después como (además) un héroe sin igual. Nunca fue suficiente para rendirlo ni fue demasiado tarde ¿Tu labor es cansada? Piensa entonces en lo que has logrado, en a quiénes has ayudado, te hará sentir mejor y te dará nuevos bríos para continuar.

          No tenemos que pensar en un personaje tan ejemplar como es Ulises, cuyas hazañas parecen inalcanzables ¿Dónde encontraremos un cíclope para enfrentarnos a él y demostrar que somos valientes? No es necesario, observa tan solo a una oruga que teje ilusionada su capullo y cuando termina lo único que debe hacer es esperar; ella trabaja y es paciente ¿El resultado? Un par de alas coloridas que adornarán el jardín, quizá durante breve tiempo, pero habrá valido la pena. Los artistas también trabajamos por meses o por años a cambio de una exposición que durará unos minutos o a lo mucho una hora ¡Pero qué hora! Inmediatamente después de que terminan los aplausos empezamos a pensar en la siguiente presentación.

          Aunque haya cosas que deben hacerse y prioridades en esta vida nunca es justificable el renunciar a lo que uno quiere ser en el fondo del corazón. No hay excusa para permanecer la vida en una situación desagradable o fútil, sin importar que la felicidad completa se dé por momentos como la vida de una mariposa o tarda veinte años en llegar como el regreso de Ulises. Aunque haya épocas malas en la vida todo el mundo las padece, pero nunca hay que dejar de tejer el capullo ni desviar nuestro barco de la dirección a Ítaca.

          A mí me ha costado, me ha dolido y no lo niego… ni me arrepiento. Lo desconocido me da miedo igual que a ti y he sufrido el querer volver atrás. Me cuesta mucho trabajo distinguir cuándo debo enfrentarme al cíclope y cuándo debo ser paciente en mi capullo. Por fortuna mis estrellas brillan con intensidad y siempre que desvío el camino me avisan que la cosa no va por ahí. Espero y confío. Mis armas están siempre listas pero también mi capullo. Nada es un error, ninguna experiencia sobra… todo lo que nos haga mejores y más sabios en realidad llegó para hacernos héroes.

          ¿Quieres compartir con nosotros alguna historia o alguna cuestión que creas que ha mejorado tu vida? Cuéntanos. En Nación MX estamos muy interesados en nuestros lectores. Escríbenos y que tengas un buen fin de semana descansando en casa.

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