DE PESOS Y CONTRAPESOS: Atentado en la Ciudad de México, síntoma de un Estado fallido

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Por Raúl Paulín.

El pasado 26 del presente, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana en el núcleo urbano sede de los poderes de la Unión, sufrió un atentado que dejó entrever la fragilidad de nuestro gobierno. El ataque, más que a un individuo, representa una ofensiva contra el estado mexicano.

De acuerdo con la investigación posterior, se estima que al menos 40 individuos participaron en la ejecución del asalto armado. ¿Dónde está el sistema de inteligencia del Estado mexicano? La arremetida fue un evento planeado, con táctica militar, estudio de tiempos y movimientos, análisis de ruta y armas muy poderosas, de uso exclusivo del ejército.

Aunque a estas alturas ya es un lugar común, no puede omitirse mencionar que la política de los abrazos y no balazos resultó un total fracaso, y la descomposición social se refleja de manera alarmante. La violencia no se combate solo con buenas intenciones, la educación cívica debe ser permanente y sus efectos son a largo plazo, pero la delincuencia tiene que ser atendida con políticas públicas más eficaces y mano dura.

Las estadísticas no mienten; la tan criticada guerra de Calderón contra el narco y la crisis carcelaria durante el período peñanietista tras la fuga del Chapo, quedan minimizadas ante el estridente fracaso en materia de seguridad del aún nuevo sexenio de López. La liberación de Ovidio Guzmán y la confesión pública del presidente en el sentido de que él mismo giró la orden, sus atenciones a ojos vistos para con la abuela Loera, la toma de Guanajuato por una organización criminal local, los homicidios, secuestros, el asesinato de un juez federal y su esposa en Colima, la localización de docenas de cadáveres por doquier, dejan de manifiesto que estamos en los umbrales de un Estado fallido. Si la Federacion no pone cartas en el asunto, nos enfrentaremos a una violencia sin escalas, nunca vista en el México postrevolucionario.

¿Dónde está Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública de la Nación? ¿Dónde está el sistema de inteligencia finaciera de la Secretaría de Hacienda para detectar el lavado de dinero? ¿Dónde está la Guardia Nacional? ¿Dónde está el combate al desempleo que es cultivo de jóvenes reclutas en las organizaciones criminales? ¿Dónde están las autoridades migratorias para darle seguimiento a los desplazados centroamericanos? ¿Dónde están las aduanas que impidan el ingreso de mercancías prohibidas a nuestro país? ¿Dónde está la secretaria de Gobernación? ¿Dónde está la cabeza del Poder Ejecutivo? ¿Dónde está el CONTRAPESO de los otros dos poderes?

¿Estamos ante una cuarta transformación o ante una trasformacion de cuarta? Y este sí es ya un absoluto cliché.

Raúl Paulín.

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