LA OTRA PANDEMIA…

Por: Mtra. Nereida Cervantes Facundo

WhatsApp Image 2020-06-14 at 10.14.36
Mtra. Nereida Cervantes Facundo

La pandemia originada por el coronavirus, sin lugar a dudas, seguirá siendo tema de preocupación para nuestro país por los impactos que ha tenido no solo en lo que se refiere a la salud de la población, sino también a sus efectos colaterales, lo que ha puesto de manifiesto el impacto diferenciado en los sectores sociales y en especial en el de la vida de muchas mujeres y  niñas.

Los recientes análisis por parte de organismos gubernamentales, sociedad civil organizada, academia y periodísticos han dado cuenta la necesidad de atender y redoblar esfuerzos en la atención de la violencias de género. Para muestra, las llamadas registradas al 911, relacionadas con la violencia contra las mujeres han tenido una tendencia creciente desde 2016 a la fecha, sin embargo, si comparamos el primer cuatrimestre de 2019 con el 2020 (cuando se presenta el inicio del confinamiento) el aumento fue de 53% en las llamadas por incidentes de violencia contra las mujeres.

Nación MX

Si bien la violencia de género y los feminicidios no son homogéneos y presentan importantes diferencias geográficas, temporales y socioculturales, su aumento es dramático.

De acuerdo a los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en nuestro país 10 mujeres son asesinadas diariamente. De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia México (REDIM), 1 de cada 10 feminicidios se comete contra niñas y adolescentes menores de 17 años.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) demuestra que de las mujeres mayores de 15 años que quedamos vivas, el 66% hemos sufrido algún incidente de agresión física (34%), emocional (49%), económica (29%) o sexual (41.3%), y que lo hemos sufrido a manos de agresores conocidos o desconocidos, tanto en el espacio privado como en el público.

Y esto es solo la punta del iceberg, si nos preguntamos realmente ¿cuántos feminicidios ocurren realmente en el país cada año?, tan solo conocemos unos cuantos los que se dan a conocer en los medios de comunicación.

En el 2019, el SESNSP reportó 890 feminicidios, mientras que el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios identificó más de tres mil, para muestra aun no tenemos fuentes precisas que nos determinen con exactitud la magnitud del problema, las razones son múltiples, tenemos distintas fuentes oficiales que cuantifican diferentes cosas, no todos los estados tienen el tipo penal de feminicidio definido en sus códigos, no todas las autoridades inician todas las carpetas de investigación como feminicidio y no todas las que lo hacen logran acreditarlo adecuadamente.

Y entonces, ¿qué pasa con todos estos casos y cómo utilizamos la información que arrojan para hacer política pública?

Hasta el momento todo parecería indicar que permanecen algunos retos de compatibilidad entre los sistemas locales y federal, que en lo local las fiscalías tienen poca capacidad o dan poca importancia al correcto registro de los delitos y que hacemos poco o casi nada para aprender de estas denuncias y evitar que la violencia contra las mujeres escale. Corregir este tipo de cosas es precisamente lo que puede lograrse si se adopta la perspectiva de género en la recolección de datos y la investigación de los delitos.

Son las mujeres más jóvenes o las organizadas en colectivos, hartas de tanta simulación, quienes han logrado iniciar un poderoso movimiento que reclama la titularidad de sus derechos y rechaza el estado actual de las cosas, exigiendo un nuevo pacto social. La demanda es clara: el Estado mexicano debe reconocer la magnitud de la violencia contra nosotras y emprender acciones estructurales para disminuir estos problemas y tal vez reconocer que….es una pandemia que debemos erradicar.

A %d blogueros les gusta esto: