Los pueblos indígenas en México

Por: Ismerai Betanzos

En 1993, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, proclamó el

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Ismerai Betanzos

Año Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, con el objetivo de fomentar una nueva relación entre los países y los pueblos indígenas, basada en el respeto mutuo y la comprensión, a traves del diálogo y los acuerdos, en 1994 la misma Asamblea General, lanzó el Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo que iria de 1994 al 2005, para aumentar el compromiso de las Naciones Unidas con la promoción y protección de los derechos de los pueblos indígenas. El segundo Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, abarcó el periodo de 2005 a 2015, para fortalecer aún más la cooperación internacional para la solución de los problemas que enfrentan los pueblos indígenas.

El 13 de septiembre de 2007, fue adoptada por la Asamblea General la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, siendo el documento más completo sobre los derechos de los pueblos indígenas, reconociendo y ponderando los derechos humanos colectivos de los pueblos indígenas, y sobre todo, siendo una hoja de ruta para garantizar esos derechos; ha servido para clarificar algunos aspectos poco desarrollados en el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.

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En 2014, se realizó la primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, en dicho evento, al que asistió el entonces Presidente de la República, los Jefes de Estado y de Gobierno, ministros y representantes de los Estados miembros reafirmaron el compromiso solemne con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, reafirmando el apoyo a la Declaración de las Naciones Unidas.

¿Cómo llegamos a este 9 de agosto de 2020?

A partir de la Encuesta Intercensal 2015 y el criterio de hogar indígena se cuantifica una población indígena de 12 millones 25 mil 947 personas, cantidad que significa el 10.1% de la población total del país; de ellas, 4 millones 623 mil 197 no hablan la lengua pero viven y guardan relación de parentesco con el jefe, el cónyuge o algún ancestro que habla la lengua indígena. Además, existen 7 millones 387 mil 341 personas mayores de 3 años de edad hablantes de lengua indígena, que representan 6.5% del total de población de 3 años y más de edad en el país, y de ellos el 12.3% son monolingües, con el criterio de autoadscripción, la población indígena ascendió a 25 millones 694 mil  928 personas, lo que representa el 21.5% de la población nacional.

Con base en las cifras del Banco Mundial, el hecho de nacer de padres indígenas, aumenta marcadamente la probabilidad de crecer en un hogar pobre, independientemente de otras condiciones, como el nivel de educación de los padres, el tamaño del hogar o el lugar de residencia, creando un círculo vicioso que impide el pleno desarrollo del potencial de los niños y niñas indígenas.

A partir del diagnóstico de derechos sociales y sus dimensiones, el Informe de Evaluación 2018 de CONEVAL, advierte que consistentemente hay grupos de población cuyo ejercicio de derechos se encuentra comprometida. México está todavía lejos de tener oportunidades y participación en igualdad de circunstancias para todos los grupos sociales. La población indígena, por ejemplo, enfrenta brechas en todos los casos en que se compara con población no indígena, la situación se agrava cuando ademas de ser indígena son mujeres, y las distintas intersecciones. En 2016, 85.1 por ciento de las mujeres indígenas residentes en zonas rurales eran pobres.

De acuerdo con CONEVAL, en  2016, 71.9% de la población indígena, es decir, 8.3 millones de personas, se encontraba en situación de pobreza; la cifra aumenta a 77.6% entre la población hablante de lengua indígena, muy por encima del promedio nacional (43.65). En ese mismo año, del total de la población indígena y hablante de lengua indígena, 28% y 34.8%, respectivamente, se encontraba en situación de pobreza extrema. La existencia de 3.2 millones de indígenas con tres o más carencias sociales y sin la capacidad económica para adquirir la canasta básica (en pobreza extrema) refleja las desventajas que enfrentan los indígenas del país.

En los Principales Indicadores Sociodemográficos de la población indígena, con base en el documento generado por la otrora CDI, denominado Indicadores socioeconómicos de los Pueblos Indígenas de México 2015, se identificó que el 55% de la población indígena habita municipios de alta y muy alta marginalidad, el 87.5.% de los municipios indígenas (con 40% y más de hablantes de lengua indígena), se encuentran en condiciones de alto grado y muy alto grado de marginalidad.

En México, existen poblaciones indígenas con niveles de desarrollo que se ubican dentro de los más bajos del mundo, todas las brechas de desarrollo comparadas entre población indígena y no indígena tendrán un impacto alarmante frente a la situación que se vive en el mundo por el COVID, siendo los pueblos indígenas los mas afectados por el virus, y por el impacto económico que está generando en los países.

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Mujer Indígena del pueblo Navajo con cubre bocas.

En México, los impactos a los pueblos indígenas fueron previos y se mantienen en la crisis por el COVID, ya que en este año fiscal que transcurre los pueblos indígenas fueron particularmente afectados por las medidas de austeridad establecidas por el Gobierno Federal, en medio de la crisis de salud, los pueblos indígenas pierden a sus integrantes por la falta de atención o por la calidad en los servicios, por si eso fuera poco, en materia educativa las niñas, niños, adolescentes y jóvenes indígenas se verán particularmente afectados por las medidas para la continuidad del ciclo escolar, sin electricidad, sin internet, sin tecnología para poder acceder al conocimiento.

El 9 de agosto, en el mundo, se conmemora el Año Internacional de las Poblaciones Indígenas, discursos van y discursos vienen gobiernos tras gobiernos, en los tres niveles, y las cifras en México son esas, las que vendrán con esta pandemia no son halagüeñas, las agendas han estado desde hace muchas décadas, los retos ahí están, se requiere mas que voluntad política y discursos, para garantizar los derechos, en muchos de ellos, se requiere presupuesto.

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