Saber hacer, programa de UVM que impulsa el emprendimiento entre tapatíos

CocinArte, taller impartido en colaboración con el Gobierno de Tlaquepaque desarrolla habilidades para iniciar un negocio.

CocinArte, sazona y diseña tu imagen, taller impartido en forma gratuita por el campus Guadalajara Sur de la Universidad del Valle de México en estrecha colaboración con el Gobierno de Tlaquepaque, Jalisco, concluyó satisfactoriamente y sembrando la semilla para que surjan iniciativas de emprendimiento entre sus alumnos, un grupo de entusiastas habitantes de la entidad.

ConcinArte fue impartido como parte del programa Saber Hacer, una de las iniciativas de Responsabilidad Social de la UVM. Saber Hacer, aprovecha la infraestructura de la universidad y la experiencia de sus docentes, para enseñar oficios, actividades técnicas y proporcionar herramientas para el trabajo, que permiten a grupos de la población desarrollar las habilidades necesarias para iniciar un negocio con necesidades mínimas de capital o mejorar sus oportunidades de empleo.

En este caso, se articuló este curso online de seis semanas, impartido por la Chef Ejecutiva de UVM Campus Guadalajara Sur, Verónica Mérigo Salado y el docente Arquitecto Juan Carlos Orozco Sierra, en coordinación con María del Mar Jaimes Fabián, coordinadora de la Incubadora de Empresas del campus, todo ello en colaboración con el Gobierno de Tlaquepaque.

El enfoque del taller que tomaron 26 habitantes de Tlaquepaque, Zapopan y Tlajomulco, fue multidisciplinario, enseñando la elaboración de algunos platillos al tiempo que se dieron herramientas para la creación de la imagen comercial de los productos, con enfoque sustentable, con la idea de generar semillas de empresas e impulsar mejoras en la economía de las y los participantes.

“Veo un futuro de emprendimientos, caseros, inocuos, sustentables, ecológicos y de comunidad”, expresó la Chef Verónica al referirse al potencial que ve en este grupo de estudiantes. Detalló que la idea es que puedan hacer un buen producto en su comunidad, sin el propósito de competir con las grandes marcas, sino convirtiéndose en una oferta dentro de su entorno. Otro objetivo, fue enseñarles el camino para usar los insumos cercanos a donde se encuentran, tanto para que no tengan que ir lejos y exponerse para encontrar ingredientes, como para que generen economía circular.

Así, mientras la Chef Verónica les enseñó a elaborar chiles en conserva, pizzas, mermeladas, jaleas, empanadas, chimichurri, galletas, dedos de queso y tiras pollo con salsa barbecue, el Arquitecto Orozco dio la teoría del color, la elección de los empaques por sus ventajas y desventajas, por criterios de sustentabilidad y, al final, fotografía.

“Ha sido una oportunidad bellísima, la verdad es que me parece que es uno de los proyectos más lindos en los que he participado porque, había comentarios de una semana a la otra como ‘a mi familia la encantó la pizza y ya no quieren que compre en otro lugar’, o ‘le llevé a mi suegra mermelada y dice que las podríamos vender entre sus amigas’ o algún comentario como ‘mi hija se llevó algunas de las galletas que hicimos a la oficina y ya estoy vendiendo galletas´, relató la Chef Ejecutiva de UVM Guadalajara Sur.

Sulma Silva, una de las alumnas del curso y quien trabaja desde su hogar vendiendo seguros, fue invitada a tomarlo y, si bien al principio solo esperaba aprender algunos platillos distintos para tener variedad en su menú familiar, conforme se impartió el curso, surgió en ella la idea de emprender.

“Cuando comencé a ver el contenido vi que era enfocado a tener algún emprendimiento y de inicio la verdad es que yo dije: ‘yo nada más lo voy a tomar para mi casa, para mi familia, pero como a la par se dio el curso que hablaba para quienes quisiéramos tomarlo como negocio, se empieza abrir la mente. Y al momento de llegar, yo, en mi persona, a las jaleas, fue cuando me interesó realmente aplicarlo, para poder generar un negocio de mermeladas y jaleas”, expresó Sulma.

Gabriela Pacheco, otra de las participantes del curso, ya realizaba algunas piezas de repostería y panadería en su casa, teniendo clientes que le encargan pedidos sobre todo en torno a las celebraciones más importantes como Día de la Madre, Día del Padre. A partir de esta experiencia, según refiere, se enriqueció su conocimiento y además tiene en mente la idea de construir su marca y perder el miedo a anunciarse en redes sociales.

“Me sirvió mucho para enriquecer, a lo mejor a veces piensas que tu receta es la mejor, pero pues siempre hay alguna manera de enriquecerlo un poquito más, hacer otras variantes, por ejemplo, en mi caso, los que probaron lo que realicé fue mi familia. Y ellos me decían que debería de vender las mermeladas o pizzas, entonces pienso que a lo mejor uno se enfrasca en solo, como en mi caso la repostería y las galletas y me puedo dar cuenta que tengo habilidad para otras cosas más”, dijo.

“Muy enriquecedor también el tema del maestro Juan Carlos, que a veces no tiene uno esa visión, que como desde una fotografía, los colores, pueden hacer que tu producto sea más atractivo visualmente. Ahorita con el tema de la pandemia, la mayoría de la gente se está manejando así, es más visual. Ahora sí que nos enamoran los ojos y después el estómago, digo yo”, expresó.

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