EL MÉXICO QUE DEBEMOS

Hablar de las maravillas y lo extraordinario de nuestro país nos llevaría miles de columnas; sus personas, regiones, ambientes, patrimonio natural, cultural material e inmaterial, nuestros pueblos originarios, la solidaridad en momentos de crisis y sobre todo nuestra capacidad de resistir prácticamente de todo.

Esta columna dedicada a la Corrupción y Anticorrupción, el segundo tema que más nos duele a los mexicanos, nos lleva a tratar de descifrar en razón al párrafo anterior ¿Qué nos pasó?

Existen hipótesis que refieren a la corrupción como un tema cultural en México, la definición más conocida y compartida de cultura en el mundo, es la de Edward B. Tylor pionero en antropología, quien afirmaba “que la cultura se transmite en el seno de una sociedad e incluye conocimientos y costumbres como ciencia, arte, moral, leyes, tradiciones y hábitos”. ¿Será una costumbre, tradición o hábito la corrupción en México?

Lo dejo a que cada quien lo responda a su libre albedrío, primero es importante mencionar que no sólo existe un solo México sino cientos, todos distintos y únicos. Compararnos con otros países sería injusto, siempre salen a relucir de ejemplo los países nórdicos (Suecia, Dinamarca, Noruega), como modelo de honestidad y pocas prácticas de corrupción.

Sin embargo, el territorio nacional abarca una superficie de 1.960.189 kilómetros cuadrados (sin contar sus islas y mares). Es difícil entender qué tan grande es el país tan solo escuchando esa cifra, cuando en realidad abarca aproximadamente hasta 24 países europeos.

Esto nos da una definición rápida que entre menos territorio y población resulta más sencillo planificar una sociedad más justa. ¿Entonces tiene que ver con nuestra historia?

Antes de la conquista, los pueblos originarios tenían dividido el actual territorio nacional en distintos imperios con sus propios usos y costumbres. A la llegada de los primeros españoles (la gran mayoría ex presidiarios) pactan con algunas etnias para derrocar al imperio Azteca dominante. Si a esto le sumamos que los españoles venían de un sometimiento de conquista por los pueblos Árabes de más de ocho siglos, el mestizaje cultural y genético del ahora México nos puede dar múltiples interpretaciones.

En la actualidad, el fenómeno de la corrupción en México pudo haberse convertido en sistémico y cultural. Los ciudadanos y los servidores públicos comenzaron a entender reglas informales y consideraron que respetando eso podrían evadir la ley sin problema alguno.

Cultural o no, la corrupción es un problema enorme, el Premio Nobel de economía Richard Thaler, menciona que “la corrupción es contagiosa, un acto de corrupción que parece normalizado o que no es sancionado genera un efecto de imitación o repetición por parte de otros miembros de la sociedad”. Los casos de corrupción visibles y no sancionados generan una cadena de comportamientos repetitivos.

Debemos crear en México una cultura anticorrupción donde la percepción cambie,  evitando ver a la corrupción como algo habitual, normalizarla nos condena a tolerarla y conservarla como una característica de la convivencia social de los mexicanos. 

El propósito tendría que ser la formación de ciudadanos consientes que quieran ser parte de una nueva cultura anticorrupción, donde las personas pregunten a sus autoridades por qué llevaron a cabo cierto proyecto en vez de otro; que comiencen a exigirle a los funcionarios públicos y al sector privado también, que rindan cuentas de sus acciones y si por estos ameritan sanciones penales o administrativas, que se les apliquen con la mayor fuerza posible.

Crear un activismo social de una cultura anticorrupción para dejar de sólo quejarnos, reconocernos que somos parte del problema y comencemos a tomar acciones dentro del marco legal o en su defecto impulsemos las reformas legislativas necesarias para llegar al objetivo.

Los mexicanos estamos hartos de liderazgos sociales y políticos ineficientes, irresponsables, deshonestos y sobre todo vividores. Va desde el político, servidor público o pseudo luchador social, hasta el ciudadano que prefiere dar mordida. Esas actitudes personalísimas fijan una ruta clara a la impunidad con la que vivimos, su única finalidad es lograr beneficios privados.

Nos reconocemos como una sociedad que ha sobrevivido al infortunio durante siglos. México a pesar del histórico saqueo a que ha sido sometido desde que llegaron los españoles hasta nuestros tiempos, sigue contando con mucha riqueza para ofrecer, sin embargo llegó el momento de terminar con las prácticas que benefician a unos cuantos y que perjudican a millones; denominadas  corrupción y e impunidad. Cultural o no, llegó el momento de dejar el México que tenemos y construir patria con el México que debemos.

Jesús Rafael Rodríguez López

Un comentario

  1. El tributo que pagaban los pueblos sometidos, al pueblo que tenía el poder en México y en general en todo el mundo a través de la historia.
    Los ingleses pagaban a los Vikingos, los mismos árabes pagaban el ‘paria” a la corona española para no ser invadidos por quienes ellos invadieron (como bien dices en tú publicación tras 8 siglos ) después de 1492 en que se lleva acabo la conquista del continente Americano. Era eso…! Un soborno para “vivir en paz”, lo mismo que acontece cuando el que tiene el poder te exige una cantidad para, a cambio de dinero puedas seguir normalmente con tu vida.

    Al parecer los sometidos tienen que acatar lo que dice, el que tiene el poder, so pena de sufrir las consecuencias, como ejemplo actual también a nivel internacional, es lo que pasó con Irak y U. S. A.
    Aunque aveces entren otros intereses en juego como es el control de una área ó región en específico, como sucedió también en México con carteles de la droga y el ex gobierno sobre todo en el período del Calderonismo, por lo que tenemos ahora tantos desaparecidos, asecinados, niñas y niños en el “negocio” de trata y un largo etcétera de males que éste mal trajo con él.

    En fin, como comentario final. Creo que la corrupción es un fenómeno que la humanidad ha vivido desde las primeras culturas y coincido contigo en que es tiempo que en México actuemos todos contra ella y seamos ejemplo.

    Abrazos y muchos éxitos!

    P. D. Para un individuo solo, incluso para un grupo grande es muy difícil generar cambios en el sistema pero se puede y con nas fuerza ahora que el gobierno está empoderando al pueblo en una democracia participativa.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: