¿FICCIÓN O REALIDAD?



Por: Zoila Patrón Cantú


El nuevo mundo reclama un cambio de conducta, porque en la inteligencia de las amenazas virales, de las enfermedades contagiosas que nos invaden, el ser humano debe ser capaz de modificar su conducta, de lavarse las manos constantemente, de transitar con la modernidad. Sin embargo, si se privatiza el agua, al ser cada vez un bien más escaso sólo podrá subir su precio, en congruencia con aquellos cineastas que antecedieron a lo que ocurriría. Recuerdo la película australiana de acción “Mad Max”, escrita y dirigida por George Miller y protagonizada por Mel Gibson.

Enmarcada en un futuro apocalíptico por la escases de agua, petróleo y energía, con crisis económica y caos social en una sociedad que se desintegra. Ni qué decir de “También la Lluvia” protagonizada por Gael García Bernal donde el Gobierno Boliviano privatiza el servicio de agua, lo que originó grandes protestas y una fuerte represión en lo que se denominó la guerra Boliviana del agua.

Muy adecuada resulta también el demoledor, película de ciencia ficción dirigida por Marco Brambilla y protagonizada por Silvester Stallone, Wesley Snipes y Sandra Bullock, la cual está basada en la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley. En donde se revelan diferentes formas de convivencia en sociedad y del cuidado de la salud, al cosumir comida deshidratada, sin grasa, que aporta los nutrientes suficientes; así como el distanciamiento que existe entre personas al no tener relaciones sexuales con intercambio de fluidos, de hecho la historia lo plantea como ilegal, dejando un espacio que lleva una huella de el porqué se llegó a esta situación, por el contagio de virus y enfermedades que dañaban a la sociedad. El personaje principal John Spartan es considerado como un bárbaro incivilizado, lo cual es parte de la comicidad de la película, sin embargo nada más cercano a la realidad y de lo que ocurre en un mundo tan cambiante que quizá debería de poner más atención y acercarse más a la ficción.

A %d blogueros les gusta esto: