PROYECCIÓN Y PERSPECTIVAS DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN EN UNA UNIVERSIDAD INTEGRADA E INNOVADORA

Autor: Dr. Ramón Alipio Fundora Simón.
Metodólogo de la Dirección de Grados Científicos de la Universidad Agraria de la Habana. República de Cuba.
Doctor en Ciencias Pedagógicas.
Profesor Invitado del Campus Tequis, de la Universidad Tagamanga. S.L.P. México.

En un artículo anterior el autor trató lo relacionado con la proyección de las Ciencias en la Educación en una universidad de diferentes perfiles. En el presente, interpelará sobre las perspectivas de las Ciencias de la Educación en una Universidad Integrada e Innovadora.


Las perspectivas de las Ciencias de la Educación en una Universidad Integrada e Innovadora el autor las aprecia en la solidez teórica que le otorga a la relación de éstas con los procesos sustantivos, las funciones del docente y los componentes esenciales de la formación del egresado.


La triada formación-extensión-investigación que identifica a los procesos sustantivos universitarios, puede ser establecida con mayor solidez científica asumiendo los fundamentos de las Ciencias de la Educación. Desde el punto de vista epistémico estos procesos tienen un cimiento específico que lo hacen particular y una finalidad que los interrelacionan dialécticamente.


La formación tiene un cimiento pedagógico y educativo en su sentido amplio; la extensión universitaria uno sociológico, sustentado en la unidad naturaleza-hombre-cultura-sociedad; la investigación tiene su base en lo científico, en la aplicación del método científico y su relación con la metodología de la investigación y la metódica investigativa. Tales raíces se nutren necesariamente de las Ciencias de la Educación, juicio que será argumentado en lo sucesivo


La formación forma parte del sistema categorial de la Pedagogía junto a otros conceptos como instrucción, aprendizaje, enseñanza y educación (proceso educativo). Además, se incluyen las categorías desarrollo y socialización. Este sistema de categorías permite establecer funciones de la educación: la instructiva-educativa, la formativa-desarrolladora y la socio-individualizadora. (Chávez, Lorenzo y Permuy, 2005)


En la Teoría educativa universitaria cubana contemporánea, sobre la base de las posiciones que emite Horrutinier (2006), se reconocen como dimensiones del proceso de formación del estudiante la instructiva, la desarrolladora y la educativa; estas dimensiones tienen su base epistémica en el sistema categorial de la Pedagogía, reflejadas en las funciones de la educación, argumentos que proporcionan las Ciencias Normativas y Aplicativas de las Ciencias de la Educación, punto de vista no examinado por el autor citado y por tanto, escasamente conocido por la comunidad científica universitaria cubana.


La formación expresa la dirección del desarrollo, es decir, hacia dónde éste debe dirigirse. Cuando se habla de formación no se hace referencia – en el campo de las Ciencias de la Educación- a aprendizajes particulares, destrezas o habilidades. Estos constituyen más bien medios para lograr la formación del hombre como ser pleno. El proceso instructivo-educativo constituye el núcleo básico de estas otras funciones. ¬


Por otra parte, la categoría pedagógica socialización es esencial porque representa al proceso por el cual el individuo acoge los elementos socioculturales de su ambiente y los integra a su personalidad para adaptarse en la sociedad. En la sociedad existen diferentes ¨agencias¨ y ¨agentes¨ para materializar el proceso de socio-individualización. En cada una de estas agencias el hombre se educa – se forma- social e individualmente por diferentes vías.


El proceso de socio-individualización del sujeto dentro y fuera de la escuela tiene que estar bien delimitado, de ahí su doble carácter intraescolar y extraescolar, manifestado en nuestra educación superior como procesos intrauniversitario y extrauniversitario, esencia de la extensión universitaria, entendida, por González y González (2009) como el proceso basado en promover la cultura en su acepción más amplia, dentro y fuera de las universidades.


Como proceso cultural la extensión promueve el desarrollo del individuo bajo la influencia de la educación y del medio –social y natural-; tiene lugar, por su contenido social como una unidad dialéctica entre la objetivación (materialización) y la subjetivación (asimilación) de los contenidos sociales. En la concepción vigotskiana del enfoque histórico cultural, el proceso de socialización del hombre es una vía para la individualización: la intersubjetividad es el camino de la intrasubjetividad. De esta forma, los individuos se convierten en personalidades que entablan – por medio de las actividades y de la comunicación-, relaciones histórico-concretas entre sí y con los objetos y sujetos de la cultura.


Es cuanto a la investigación, es válido hacer alusión que se considera como una actividad humana orientada a la obtención de nuevos conocimientos y su aplicación para la solución a problemas o interrogantes de carácter científico; desde este punto de vista se interpreta con el nombre general que recibe el largo y complejo proceso en el cual los avances científicos y técnicos son el resultado de la aplicación del método científico para resolver problemas o tratar de explicar determinadas observaciones.


Según su objeto de estudio pueden clasificarse en investigación básica e investigación aplicada, a la innovación. Según Alarcón (2015) la actividad de investigación-desarrollo-innovación (I+D+I) es consustancial a la universidad e influye de manera determinante en las funciones sustantivas universitarias y en el impacto económico y social de la educación superior. La actividad I+D+I es de la misma esencia que la universidad porque ambas necesitan de la interacción con instituciones, sujetos, procesos, ministerios, educación y centros de investigación y se articulan con las empresas, el sector productivo, los servicios, con la sociedad toda; es un proceso social en que también se promueve cultura. Desde este condicionamiento la investigación en última instancia, también, como la extensión y la formación, promueve cultura.


Las Ciencias de la Educación proporcionan las bases científicas para que no se produzca tal hipertrofia. El conjunto de ciencias particulares que la conforman consienten la interconexión e interdependencia de los procesos sustantivos, posición que rebasa la interpretación semántica de apreciarlos solo en su existencia real e independiente. La interconexión e interdependencia de la formación, la extensión y la investigación radica en el nexo indisoluble entre educación-sociedad-ciencia.


El proceso educativo (formativo) es científico, tiene como sustento una ciencia humanística (saber), las ciencias de la educación, conformadas por ciencias particulares, que tienen en la pedagogía su núcleo básico, unida inseparablemente a la didáctica que incluye las técnicas para enseñar y otros principios y reglas, pero que su acción educativa va más allá de la ciencia y la técnica, pues alcanza la dimensión de arte, de tacto pedagógico, con el que opera en su acción.


La acción del profesor y los directivos universitarios debe sustentarse en un verdadero fundamento científico, alejada de la espontaneidad de la empiria y el espectro funesto del verticalismo, el empoderamiento y el dogmatismo. Es de importancia vital en una universidad integrada e innovadora que los procesos de formación, investigación y extensión se realicen en las condiciones de la práctica para una adecuada inserción de los egresados en la vida laboral y social.


El proceso de inserción de los egresados universitarios a la sociedad, a la cultura económica y los servicios, a la vida laboral y social, es un proceso extensionista; es la consumación de la formación y la investigación. Es un fenómeno pedagógico, científico y sociológico que propicia formar más que médicos, abogados o ingenieros, hombres y mujeres, profesionales íntegros en sus formas de pensar, decir, actuar, sentir y amar. Si de hacer hombres y mujeres íntegros se trata, entonces, las ciencias de la educación tienen mucho que decir para que la Universidad pueda ser innovadora y alcance un desarrollo humano sostenible.

Referencias:


ALARCÓN, M. (2015). Las ciencias de la educación en una universidad integrada e innovadora. En Congreso Internacional Pedagogía. ISBN 978-959-181-099-1
CHÁVEZ, LORENZO Y PERMUY (2005). Acercamiento Necesario a la Pedagogía General. Editorial Pueblo y Educación, La Habana.
FUNDORA, R. A. (2015). Proyección y perspectivas de las ciencias de la educación en una universidad integrada e innovadora. ISBN 978-959-13-2578-8
GONZÁLEZ, G. R. Y GONZÁLEZ, M. (2009) ¿Extensión universitaria, proyección social o tercera misión? una reflexión necesaria. Editorial Félix Varela, La Habana.
HORRUTINIER, P. (2006). La universidad cubana: su modelo de formación. Editorial Félix Varela. La Habana.

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