Hábitos que te harán fuerte, sano y feliz

¿Quieres ser feliz y estar sano y fuerte físicamente? Pues existen cuatro acciones que pueden ayudarte a alcanzar estas metas: haz ejercicio, ten una dieta saludable, busca un bienestar mental y emocional y dormir todas tus horas. Estos consejos se compartieron en el webinar “Vida Saludable, es momento de una vida sana” organizado por el Club de Ejecutivas UAG y el Sindicato de Trabajadores y Académicos de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) que impartió la Directora del Programa de Nutrición de la UAG, Mtra. Monserrat Rodríguez León.

La académica compartió consejos para mejorar la vida, los cuales se centran en la alimentación y es que el dicho “eres lo que comes”, no está muy lejos de la realidad. Para tener un bienestar físico, mental y social, los elementos como la nutrición adecuada, la relación con los alimentos, emociones, autoestima, vida social, relaciones saludables, actividad física y las horas de sueño tiene un papel fundamental.

“Salud es bienestar mental, personal e interpersonal. Nuestra alimentación tiene un papel fundamental en ello, cambia cómo nos sentimos, nos vemos”, dijo.  El envejecimiento prematuro y la obesidad pueden generar factores de riesgo en las personas y causar diferentes enfermedades como alteraciones en la fertilidad, enfermedades neurodegenerativas, deterioro cognitivo, complicaciones moderadas o graves con el Covid-19, diabetes tipo 2, cáncer, enfermedades cardiovasculares, pulmonares, resistencia a la insulina, ateroesclerosis, dislipidemias, enfermedades del hígado y envejecimiento.

Una buena alimentación podría evitar estas enfermedades, pero también hay otras acciones que suman a una vida más saludable y perdurable.

No comas productos con ingredientes que no puedes pronunciar
Para poder tener una vida más sana se necesita voluntad y seguir ciertas estrategias que lleven a metas, estas metas deben alcanzar o establecerse para generar resultados a corto plazo y que se puedan lograr.

  1. Evite o reduzca de manera gradual el consumo de bebidas azucaradas como el jugo de envase, refrescos y bebidas deportivas/energéticas y consuma 1.5 litros de agua natural, acompañe las comidas con el mismo líquido.
  2. Aumente su consumo de fibra que provienen de las frutas y verduras. Consuma variedad, ya que cada fruta y verdura es rica en diversos minerales y vitaminas.

En la comida se recomienda que el plato esté compuesto en su mayoría de vegetales, una cuarta parte de proteína y otra de granos y cereales como tortillas.

Los lácteos son importante fuente de calcio, lo que fortalece los huesos, por ello es importante consumirlos.
Limite el consumo de los ultra-procesados. Los alimentos que tienen más de 5 ingredientes o que sus compuestos son difíciles de pronunciar, ya que son productos que contienen químicos.

  1. Conozca y cuide su conducta alimentaria. Las emociones y cómo comemos están ligadas.

Éstas impactan en cómo y cuánto te alimentas, el alimento también puede afectar cómo nos sentimos y se vuelve un círculo vicioso, nos alimentamos mal (de manera inadecuada) y nos sentimos mal. Incluso, nuestros sentimientos pueden evitar que nos alimentemos.
“Existen los comedores emocionales, la gente que usa comer o los alimentos como un mecanismo disfuncional para afrontar las emociones. Al momento de comer es recomendable tener o promover un ambiente sano, en familia o acompañados”, agregó.

  1. Haga ejercicio. Esto nos ayuda a sentirnos fuertes y sanos. Se recomienda realizar 150 minutos de actividad física a la semana.
  1. Todo es redes sociales. Las redes sociales, se refiere a las conexiones que hacemos con la gente, el conjunto de las relaciones personales que cada individuo mantiene crea seguridad, felicidad y ayuda a su desarrollo.

La vida social son las conexiones que hacemos nos dan información, afecto, asistencia y recursos diversos. Hay que estar conscientes de cómo nos desenvolvemos en nuestro trabajo, pues es uno de los lugares donde nos desenvolvemos por más de 8 horas al día y 6 (o más) días a la semana.

  1. Higiene del sueño. Es mantener una salud del sueño óptima o “dormir todas tus horas”. Dormir ayuda en muchos sentidos a nuestro cuerpo y mente, nos mantiene sanos mental y físicamente.

Según la National Sleep Foundation, los niños de 5 a 10 años deben dormir de 10 a 11 horas. Adolescentes de 11 a 17 años de 8.5 a 9.5 horas y los adultos de 7 a 9 horas. “Si no duermes bien puedes estar en riesgo de sufrir hipertensión, obesidad, diabetes o depresión”, explicó la Mtra. Rodríguez León.

  1. Cuida y mejora la salud de tu intestino.

Nuestro intestino es un órgano al que le ponemos poca atención y su función es tan fundamental como el estómago, el corazón o los pulmones. Y es que, el intestino ayuda a combatir enfermedades gracias al cúmulo de micro organismos buenos que contiene. Para cuidarlo hay que evitar el estrés, mala alimentación (con alto consumo de azúcares) y uso inadecuado de antibióticos.

Su descuido puede causar cáncer de colón. La dermatitis, estreñimiento, irritabilidad y obesidad son indicios de alteraciones en nuestra salud intestinal, lo que causa síndrome de intestino irritable, disminuye el sistema inmune, aumenta la cantidad de gases por la putrefacción y la proliferación de baterías patológicas. ¡Cuídate!

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